lunes, 24 de noviembre de 2014

Cerrando círculos

Qué lindo fue poder mirarte o, mejor dicho, admirarte una vez más. Qué lindo fue sentir una vez más tu mirada sobre la mía, y qué dulce fue sentir el roce de tus manos sobre mi cintura por una última vez. Y, si pienso que tus ojos ya no me pertenecen, que tu sombra ya no va pegada a la mía, no me dan ganas de seguir. Pero me quedo con este final, con esa sonrisa que me dice que, al final, aunque poco hayamos sido, fuimos reales e infinitos. Me quedo feliz, cerrando círculos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario