Me levanto, preparo un café y agarro el lápiz. Mis palabras te
dibujan una vez más, te hacen presente en una estrofa o en un párrafo. Mis
pensamientos te hacen presente en un papel. Y te pienso de nuevo, y no te vas.
Pasan las horas; seguís yendo y viniendo por la galaxia de mi mente, dándote un
tour por nuestros recuerdos, haciendo que los viva una vez más. Y me acuesto,
concilio el sueño, y te vas. Pero no por mucho tiempo, no. Sino que me dejás
solo por unas horas, para luego desvelarme una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario